Un banco de actividades para 2º de Bachillerato — asignatura de Psicología
Desconfiar de los propios ojos
Siete demostraciones sobre sensación y percepción, pensadas para tocarse, construirse y discutirse en clase o en casa. Ninguna necesita más de un cartón, un móvil o unas ganas de desconfiar de los propios ojos.
Talleres en el aula
Actividades pensadas para hacerse en grupo, con materiales que caben en una mochila y resultados que se ven en la misma sesión.
1. Ventana de Ames
TallerUna ventana trapezoidal que, al girar, no da la vuelta: oscila. Y un palillo que la atraviesa parece traspasarla de forma imposible.

Qué está ocurriendo
La ventana gira, pero parece ir y venir. Su forma trapezoidal se interpreta como una ventana rectangular vista de lado. El lado más largo parece más próximo. Durante el giro, esa interpretación puede imponerse a las señales de movimiento.
Pensemos en una puerta entreabierta: su imagen cambia, pero seguimos viendo una puerta rectangular. Normalmente, esta interpretación funciona. Aquí nos confunde. El cerebro no recibe una profundidad ya resuelta: la estima. Mirar con un solo ojo puede favorecer la ilusión. Saber que la ventana gira no garantiza dejar de verla oscilar.
Para reflexionar
¿Vemos primero una forma y después la interpretamos, o ambas operaciones ocurren a la vez? Explica por qué conocer el truco no siempre hace desaparecer la ilusión.
2. Habitación de Ames
TallerUn diorama en miniatura donde dos figuras idénticas parecen una gigante y otra diminuta, según la esquina en la que se coloquen.

Qué está ocurriendo
Dos figuras iguales parecen tener tamaños distintos. La habitación está deformada, aunque desde el mirador parece normal. Una esquina queda más lejos. Como interpretamos que ambas están a distancias semejantes, atribuimos la diferencia a las figuras.
En la calle ocurre lo contrario. Un amigo que se aleja ocupa menos espacio en nuestra imagen visual, pero no creemos que encoja. Las pistas de distancia mantienen bastante estable su tamaño percibido. La habitación de Ames altera esas pistas. Al abandonar el punto de observación, podemos descubrir la deformación que sostenía el engaño.
Para reflexionar
Una misma imagen retinal puede corresponder a objetos de tamaños y distancias diferentes. ¿Qué demuestra esto sobre la diferencia entre recibir estímulos y percibir una realidad organizada?
3. Tablero de Adelson
TallerDos casillas de un tablero de ajedrez, exactamente del mismo gris, que el ojo lee como blanca y negra por la sombra que cae encima.

Qué está ocurriendo
En el tablero original, las dos casillas tienen el mismo valor de gris. Sin embargo, una parece más clara. El sistema visual interpreta los tonos según su entorno y la iluminación aparente.
Una camiseta blanca sigue pareciéndonos blanca al entrar en una sombra. El tablero aprovecha esa capacidad: combina contraste y sombra para producir una diferencia perceptiva. Ver una superficie no equivale a medir la luz que emite o refleja. La igualdad debe comprobarse en el original o en una reproducción verificada. La ilustración de esta propuesta no sirve para medirla.
Para reflexionar
El instrumento de medición afirma que las casillas son iguales, pero nuestra experiencia insiste en que son distintas. ¿Significa esto que los sentidos mienten o que están resolviendo otro problema más útil para la vida cotidiana?
4. Máscara cóncava
TallerUna máscara hueca por dentro que, al girar, se sigue viendo como una cara normal saliendo hacia fuera.

Qué está ocurriendo
El interior de una máscara se hunde, pero puede parecer un rostro que sobresale. Nuestra familiaridad con las caras favorece esa interpretación. Cuando las pistas de profundidad son ambiguas, la expectativa de una nariz saliente puede imponerse.
Algo parecido sucede con una fotografía: reconocemos volumen donde solo hay una superficie plana. Con la máscara, además, podemos invertir la profundidad y percibir movimientos extraños. Saber que está hueca y verla hueca no son lo mismo. La iluminación, la distancia y el punto de vista influyen. La ilusión no aparece siempre con igual intensidad.
Para reflexionar
¿Por qué una expectativa equivocada puede resultar normalmente útil? Relaciona la ilusión con la rapidez con la que reconocemos una cara entre muchos objetos.
5. Sabor a color
TallerGominolas o zumos del mismo sabor, teñidos de colores distintos: el color decide lo que creemos estar probando.

Qué está ocurriendo
El color prepara una expectativa antes de probar una bebida o una gominola. El amarillo puede sugerir limón; el rojo, fresa. Son asociaciones aprendidas. Al comer o beber, combinamos gusto, olfato, temperatura y textura. La vista también puede orientar esa experiencia.
Dos muestras del mismo sabor, pero de distinto color, pueden recibir descripciones diferentes. El color influye, pero no decide siempre. Un sabor reconocible puede romper la expectativa. Para comprobarlo, las muestras deben diferenciarse solo en el color. No sirven gominolas comerciales de colores distintos si también tienen sabores diferentes.
Para reflexionar
¿Hasta qué punto probamos el alimento y hasta qué punto probamos nuestras expectativas? Diseña un control que permita distinguir el efecto del color del efecto de conocer el objetivo del experimento.
Para hacer en casa
Dos demostraciones que no necesitan aula ni grupo grande — solo otra persona, o un poco de calma para observarse a uno mismo.
A. Ilusión de la mano en el espejo
CasaUna mano queda oculta detrás de un espejo. El reflejo de la otra parece ocupar su lugar. Lo que vemos puede entrar en conflicto con lo que sentimos.

Qué está ocurriendo
El espejo muestra el reflejo de una mano donde esperaríamos ver la otra, que permanece oculta. Si ambas se colocan de forma simétrica, la imagen puede resultar convincente. Al mover la mano visible y dejar quieta la escondida, lo visto y lo sentido dejan de coincidir.
La vista informa de movimiento. La propiocepción, el sentido de la posición corporal, informa de quietud. Ese conflicto puede provocar sensaciones extrañas, aunque no siempre ocurre. Nuestra experiencia corporal combina varias señales. Aquí estudiamos el efecto del reflejo, no la ilusión clásica con una mano de goma.
Para reflexionar
¿Qué ocurre cuando el reflejo parece moverse y la mano oculta permanece quieta? Compara esa experiencia con mover ambas manos a la vez. ¿Coinciden siempre lo que sabes, lo que ves y lo que sientes?
B. Efecto Ganzfeld
CasaOjos y oídos ante un estímulo completamente uniforme. Sin nada real que procesar, el cerebro empieza a inventar lo que ve.

Qué está ocurriendo
Un campo visual uniforme ofrece luz, pero pocas formas o bordes. No es lo mismo que cerrar los ojos. Al faltar referencias, pueden aparecer cambios de color, manchas o imágenes pasajeras. Algunas personas apenas notan nada.
La adaptación sensorial y la actividad interna del sistema visual pueden adquirir mayor importancia. Las expectativas también influyen, pero no explican por sí solas todos los efectos. No se trata de provocar una experiencia intensa ni de buscar mensajes ocultos. Es una observación breve y voluntaria. Ante cualquier malestar, se interrumpe. El resultado no permite hacer diagnósticos.
Para reflexionar
¿Por qué el cerebro prefiere proponer una interpretación antes que permanecer completamente «en blanco»? Distingue entre una ilusión provocada en esta actividad y una alucinación clínica. Realiza la prueba durante poco tiempo y detenla ante cualquier malestar.
Banco de actividades de percepción — asignatura de Psicología, 2º de Bachillerato.